Como ha cambiado el cuento

El cuento de Caperucita, nos cuenta como una niña se adentra en un bosque, llevando una cestita , con un poco de comida para su abuelita, que está  enferma. Este cuento nos enseña que debemos cuidar de nuestros mayores. ( La verdad hoy, son los abuelos, los que tienen que cuidar de los nietos). El cuento de Pinocho, habla de un niño hecho con un trozo de madera, mentiroso y travieso, que  desea ser de carne y hueso, ahora los niños, desean ser como sus ídolos virtuales y sus mejores amigos están metidos dentro de una pantalla, hablando y jugando a través de ella. Podríamos comparar todos los cuentos de ayer, con los de hoy, y nos sorprenderíamos del cambio. Tambien me gustaría contar un cuento real, el de una niña llamada Pepa, a la que llamaron Marisol, a la pequeña de cabellos y voz de oro, le ofrecieron hacer películas, cantar por todo el mundo, conocer a las personas más famosas e importantes del planeta. Le dieron una vida de cuento, sí pero, olvidaron darle una infancia. Los niños de hoy, disfrutan más de los abuelos que antaño, porque son los abuelos más jovenes que antes, y porque las madres trabajan fuera de casa, siendo ellos los canguros, en algunos casos obligados.

En cuanto a los abuelos, ya no son como los de antes, ahora tienen sus clubs de amigos, sus excursiones, sus petancas y un sin fín de actividades, cosa que les mantiene física y psicológicamente más activos. El roce hace el cariño, disfrutemos los unos de los otros.

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3 pensamientos en “Como ha cambiado el cuento

  1. leneta abril 28, 2009 en 9:03 pm

    que hariamos sin los abuelos!!!!!!!!un apoyo incondicional, donde en todo momento se sabe que estan ahí y no piden nunca nada a cambio.
    Un beso muy fuerte para todos los abuel@s que hacen canviar los cuentos

  2. karelen mayo 1, 2009 en 6:50 pm

    Con tu comentario, nos das a tod@s l@s abuel@s la satisfacción de saber que también los hij@s, estaís ahí, y que no estamos sol@s.Gracías, un beso para tí leneta.

  3. […] la India, existe el siguiente relato. Un hombre mayor viajaba con su discípulo. Cansado de andar, se detuvo bajo un árbol, le dio su […]

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